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viernes 4 de mayo de 2007
miércoles 2 de mayo de 2007
lunes 30 de abril de 2007
30 años sin Jim Morrison

Flores, cartas, poemas, dibujos, incluso marihuana: para los amantes de Morrison, cualquier objeto es válido para manifestar que no han olvidado al que fue una de las figuras más atractivas del rock sicodélico de los 60, además de cineasta poco productivo, símbolo sexual y "poeta del caos", como a él le gustaba definirse.
domingo 29 de abril de 2007
viernes 27 de abril de 2007
jueves 26 de abril de 2007
Ilustración perteneciente al fragmento de la novela de Eugenio Rey Huerta

Su mote tan redondillo le abandonó para siempre a Cesáreo aquel día que se apostó con un paisano una arroba de vino a que era capaz de tirarse cien pedos desde Almonacid hasta Bolarque, que, aunque los separan sus buenos dos kilómetros, era esa mucha ventosidad anal como para que el otro no aceptara el envite enseguida. El caso es que cuando el tio Bolilla iba por la mitad del camino y ya había perfumado el aire con sus buenos treinta petardos, de repente, como si tuviera una metralleta en el culo, comenzó a expeler una retahíla larga y, con la cachaza que le caracterizaba, dijo aquello que pasaría a los anales almorcileños como una de las contestaciones más chulescas que se recuerdan: «corta por donde quieras». El otro, medio mareado ya, no se lo pensó dos veces y con un “Ya” seco detuvo de golpe el maloliente monólogo que Cesáreo llevaba en su trasero. Pero la cosa no acaba aquí, que si así fuera, no cuadrarían del todo las cuentas y es que al llegar a Bolarque, el tio Bolilla —que a partir de aquel día, pasaría a ser conocido como El tio Metralleta
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